De la inyección técnica de plásticos a la especialización en entornos médicos de alta exigencia, la empresa navarra celebra tres décadas de evolución, colaboración e innovación.
Hay compañías cuyo impacto no siempre es visible, pero resulta imprescindible.
Es el caso de OSF, empresa navarra especializada en la fabricación de componentes mediante inyección de plástico y silicona líquida (LSR), que cumple 30 años consolidando su papel como socio tecnológico en sectores de alta exigencia como el sanitario, el farmacéutico o el industrial.
Fundada en 1996 en Navarra, OSF nació como una empresa de inyección de plástico técnico en un contexto industrial muy distinto al actual.
Con el paso de los años, la compañía ha evolucionado hacia un modelo más especializado, incorporando nuevas capacidades tecnológicas y ampliando su ámbito de actuación hacia sectores donde la calidad, la trazabilidad y la esterilidad son factores críticos.
De fabricante a partner tecnológico
A lo largo de estas tres décadas, OSF ha ido más allá de la fabricación para posicionarse como un colaborador activo en el desarrollo de productos.
Su modelo se basa en una relación directa con el cliente, sin intermediarios, que permite un acompañamiento técnico desde las primeras fases del proyecto hasta la industrialización final.
Este enfoque colaborativo se extiende también al ecosistema en el que opera. La compañía trabaja junto a centros tecnológicos, hospitales y otras entidades para impulsar proyectos de innovación aplicada, especialmente en el ámbito sanitario, donde la exigencia técnica y regulatoria es especialmente elevada.
Especialización en el sector médico
Uno de los hitos clave en la evolución de OSF ha sido su apuesta por el sector salud.
En respuesta a la creciente demanda, la empresa incorporó en 2018 la producción de piezas de silicona líquida y desarrolló una Sala blanca certificada ISO 7, un entorno controlado que garantiza la fabricación de componentes en condiciones de máxima limpieza y seguridad.
Esta infraestructura, junto con la certificación ISO 13485 para productos sanitarios, permite a OSF cumplir con los estándares más exigentes en la fabricación de dispositivos médicos y farmacéuticos, asegurando procesos con alto nivel de control, trazabilidad y calidad.
En este contexto, la compañía produce componentes destinados a aplicaciones médicas diversas, desde piezas técnicas hasta elementos utilizados en dispositivos sanitarios, donde la biocompatibilidad y la esterilidad son esenciales.
Innovación y desarrollo como motor de crecimiento
La innovación forma parte del ADN de OSF.
La empresa participa activamente en proyectos de I+D en colaboración con entidades públicas y privadas, como el desarrollo de un dispositivo médico de lipomodelaje, fruto de la cooperación entre agentes de Navarra, País Vasco y Francia, que incluso ha derivado en una patente.
Además, su capacidad para trabajar con materiales técnicos avanzados —desde polímeros de alto rendimiento hasta elastómeros y silicona líquida— le permite abordar proyectos complejos y adaptarse a las necesidades específicas de cada cliente.
Este enfoque técnico se complementa con una infraestructura de alta tecnología y un equipo altamente cualificado, elementos clave para mantener estándares de excelencia en entornos industriales cada vez más exigentes.
Colaboración y ecosistema
La pertenencia a Navarra Health Cluster refuerza el posicionamiento de OSF dentro del ecosistema sanitario. Este clúster agrupa a empresas e instituciones con el objetivo de fomentar la innovación, la transferencia tecnológica y la competitividad en el sector salud.
Para OSF, formar parte de este entorno supone una oportunidad para generar sinergias, participar en proyectos colaborativos y mantenerse cerca de las necesidades reales del sector.
OSF: Mirando al futuro
Tras 30 años de trayectoria, OSF continúa apostando por la especialización, la innovación y la colaboración como pilares de su crecimiento.
La compañía afronta el futuro con el objetivo de seguir desarrollando soluciones técnicas avanzadas, especialmente en el ámbito médico, donde la combinación de tecnología, calidad y conocimiento resulta clave.
En un entorno como este, OSF representa el valor de una industria que, aunque muchas veces invisible, es esencial para el funcionamiento de sectores como el de la salud.


