OSF Plastic: 30 años transformando la inyección de plástico en soluciones para la salud

En 2026, OSF – asociada a Navarra Health Cluster – cumple 30 años consolidando su papel como socio tecnológico en sectores de alta exigencia, entre ellos el sanitario. Fundada en 1996, la compañía ha evolucionado desde sus orígenes en la inyección técnica de plástico orientada a automoción hasta especializarse en componentes de precisión para el sector médico, incorporando capacidades como una sala blanca ISO 7 y la certificación ISO 13485 para producto sanitario, así como una fuerte especialización en silicona líquida (LSR).

Con motivo de este aniversario, hemos querido conocer de primera mano el recorrido de la empresa, su especialización en salud y los retos a los que se enfrenta de cara al futuro, hablando con Eric Ollacarizqueta, CEO de la compañía, e Yvonne Ollacarizqueta, responsable de proyectos y calidad.

OSF nació en 1996 como empresa de inyección de plástico técnico. ¿Cómo era el contexto industrial en aquel momento, y qué os llevó a fundar la empresa en Navarra?

Eric Ollacarizqueta: La empresa la fundamos mi padre y yo, cuando yo acababa de terminar mis estudios. Él ya contaba con experiencia previa en el sector de la inyección de plástico, y juntos decidimos emprender este proyecto. Empezamos centrados sobre todo en el sector de automoción, fabricando piezas propias orientadas a frenos y embrague, siempre con la vocación de innovar en diseño y materiales. Sin embargo, al ser una empresa pequeña, mantener esa línea de producto propio exigía una estructura que todavía no teníamos, así que decidimos centrarnos en la inyección de plástico, buscando materiales y sectores diferenciadores.

Empezamos en un pequeño local que tenía mi padre en el centro de Pamplona, y poco a poco dimos el salto a una nave alquilada en Arazuri. A lo largo de este recorrido hemos trabajado tanto en automoción como en el sector médico, aunque nuestra apuesta por la salud ha sido, sobre todo, de los últimos años: comenzamos fabricando mascarillas y pequeños conectores médicos.

El sector médico sigue siendo, para nosotros, una parte pequeña del negocio –en torno a un 5% de la facturación –, aunque llevamos ya varios años apostando por él. El recorrido hasta conseguir un proyecto es largo: además de todo el proceso de preparación, la fase de homologación suele ser lenta y, según el tipo de dispositivo, puede requerir más pruebas y ensayos clínicos.

OSF

¿Podrías darnos algún ejemplo de los tipos de componentes o dispositivos médicos que fabricáis actualmente?

Eric Ollacarizqueta: Fabricamos, por ejemplo, asas para bolsas de alimentación intravenosa (bolsas parenterales), botellas, pezoneras de silicona, mascarillas para inhaladores, conectores de catéter y membranas de silicona. Además, acabamos de empezar un nuevo proyecto de inhalador. En todos los casos, se trata de piezas pequeñas y de alta precisión, muchas de ellas fabricadas en silicona líquida (LSR), un material en el que estamos especialmente especializados y cada vez más demandado en el ámbito médico.

Trabajáis con materiales técnicos avanzados – polímeros de alto rendimiento, elastómeros, silicona líquida –. ¿Qué tipo de retos técnicos os plantean los proyectos más complejos hoy en día?

Yvonne Ollacarizqueta: Los retos no están tanto en los materiales en sí, ya que son materiales conocidos y homologados que existen en el mercado. El verdadero reto está en cómo se aplican esos materiales a cada pieza: no todos cumplen las funciones técnicas requeridas, y en el sector médico existe además una exigencia adicional de biocompatibilidad, sin generar interferencias ni migración en contacto con líquidos.

Otro reto importante es el de trabajar en un entorno controlado y libre de partículas. Hay que plantear todo el proceso partiendo de la base de que no todo puede fabricarse en una industria convencional: al generar partículas o calor, ciertas piezas solo pueden producirse en sala blanca para evitar cualquier riesgo de contaminación. Trabajar en sala blanca ISO 7 supone, en realidad, un cambio completo en la forma de producir: no hablamos solo de instalaciones, sino de una auténtica cultura de calidad y de trazabilidad, con protocolos estrictos de control que resultan imprescindibles cuando se trabaja para el ámbito médico.

¿Qué aporta a OSF formar parte de Navarra Health Cluster, y cómo veis el papel de Navarra como territorio para el desarrollo de una industria especializada como la vuestra?

Eric Ollacarizqueta: Nuestro recorrido en el sector médico es todavía corto, así que ver dentro del clúster a empresas con una larga trayectoria, como Cinfa o Nafarco, nos resulta muy valioso: nos permite nutrirnos de toda esa experiencia acumulada. Además, al no haber ninguna otra empresa con un perfil similar al nuestro dentro del clúster, hemos podido diversificar nuestro posicionamiento y hacernos visibles para otros socios.

En cuanto a Navarra como territorio, es cierto que existen otras regiones, tanto en España como en Europa, con una cultura y una industria muy consolidadas en el sector médico. Aun así, creo que Navarra cuenta ya con un ecosistema potente y con mucho potencial, y el camino que ha recorrido el clúster en estos años nos da confianza en su desarrollo futuro.

De cara a los próximos años, ¿en qué dirección queréis seguir creciendo?

Eric Ollacarizqueta: Vemos un crecimiento del sector que va a requerir infraestructura e inversión. Confío en que sigan saliendo al mercado muchos dispositivos médicos con un componente de innovación, tanto de empresas ya consolidadas como de startups emergentes. Cada vez es más evidente que todo lo relacionado con el consumo masivo viene de Asia, y resulta muy difícil competir en ese terreno salvo que aportemos algo diferente. Las empresas siguen desarrollando dispositivos médicos apoyándose en mucho I+D, y ahí es donde creemos que podemos aportar valor: en la fabricación de los componentes de esos dispositivos. Esa es nuestra vía de diferenciación.

Habéis pasado de ser fabricantes a posicionaros como «partner tecnológico» de vuestros clientes. ¿Qué significa este cambio de modelo en la práctica, en el día a día de la relación con el cliente?

Yvonne Ollacarizqueta: Con nuestra experiencia y trayectoria, intentamos aportar valor desde las primeras fases del proyecto, incluida la fase de diseño: ponemos a disposición del cliente nuestro conocimiento sobre inyección de plástico y sobre la elección de materiales, y les acompañamos a lo largo de todo el desarrollo. Nuestro objetivo es dar soporte en cada fase del proyecto hasta llegar a un producto conforme, listo para entrar en fabricación.

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